Las tres juezas liberales del alto tribunal critican a los seis conservadores que permiten que la Administración avance en políticas que “dañan a los más vulnerables”

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado su visto bueno a que el Gobierno de Donald Trump obligue a reflejar en los pasaportes el sexo asignado al nacer. Eso significa que avala el bloqueo para que las personas trans, intersex y no binarias puedan marcar el género con el que se identifican mientras el caso se dirime en una instancia inferior. La decisión publicada este jueves por el Supremo, con una supermayoría de jueces conservadores, paraliza la orden de un tribunal inferior que obligaba al gobierno federal a permitir a los ciudadanos marcar la opción de masculino, femenino o X en sus pasaportes hasta que hubiese un fallo al respecto.

“Mostrar el sexo de nacimiento de los titulares de pasaportes no viola los principios de igualdad ante la ley más de lo que lo haría mostrar su país de nacimiento; en ambos casos, el Gobierno simplemente da fe de un hecho histórico sin someter a nadie a un trato diferencial”, ha señalado el Supremo en una breve explicación de su orden.

El alto tribunal ha apoyado la solicitud de urgencia del Departamento de Justicia de levantar la orden emitida por otro juez para bloquear la medida que exige que los pasaportes reflejen únicamente al sexo asignado al nacer hasta que concluya la demanda colectiva que impugnó la medida del Gobierno del republicano.