La cumbre climática de Belém se inicia con la advertencia de António Guterres (ONU) contra los “líderes” que están “cautivos de los intereses de los combustibles fósiles”

La conferencia de líderes en la ciudad brasileña de Belém que sirve de antesala a la cumbre del clima de este año, la COP30, ha comenzado este jueves bajo el peso incontestable de los datos: 2023, 2024 y 2025 son los tres años más calurosos registrados hasta ahora. La principal causa hay que buscarla en los combustibles fósiles y en los gases de efecto invernadero que liberan. La concentración en la atmósfera del principal de ellos, el dióxido de carbono (CO₂), creció a una velocidad récord el pasado año. Este 2025 volverá a marcar otro nivel nunca visto, según ha adelantado António Guterres, secretario general de Naciones Unidos.

El político portugués ha sido el encargado de abrir junto al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva esta conferencia de líderes, que durará dos días y en la que está previsto que participen 53 jefes de Estado y de Gobierno. “La crisis climática se está acelerando”, ha advertido Guterres en su intervención inicial. “Incendios forestales sin precedentes, inundaciones mortales, supertormentas…”, ha enumerado.