El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda), habla durante la inauguración de la cumbre de líderes de la COP30. EFE/Antonio Lacerda/ Archivo

Belém (Brasil) (EFE).- La trigésima cumbre climática de la ONU (COP30) empieza oficialmente este lunes en la ciudad de Belém, en la Amazonía brasileña, con una larga lista de tareas pendientes y la misión de poner freno a la creciente ola de negacionismo.

Representantes de unos 170 países participarán en una cita marcada por un mundo en crisis, profundos cambios geopolíticos, un número récord de conflictos armados, disputas comerciales e importantes líderes mundiales que siembran dudas sobre el calentamiento global.

«Este es el momento de honrar nuestra ancestralidad en el derecho internacional. En la COP30, nuestra ambición debe ser llenar las lagunas mediante la implementación de la unión y la cooperación», expresó el presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, en una carta divulgada este domingo.

Es la primera vez que la conferencia climática se celebra en el mayor bosque tropical del planeta, un ecosistema vital para la regulación de la temperatura global, pero también uno de los más amenazados por la deforestación y la minería ilegal.