Los versos, interpretados por un coro infantil en el templo recién inaugurado, desatan una ola de protestas y obligan a la Iglesia local a salir al paso
De una manera u otra, la sombra del pasado siempre acecha en Rumania. En esta ocasión ha sido un himno con tinte fascista interpretado por un coro infantil en la recién inaugurada catedral de la Salvación del Pueblo de Bucarest, el templo ortodoxo más grande del mundo, lo que ha desatado una tormenta de críticas al recordar el régimen de...
Ion Antonescu, fiel aliado de la Alemania nazi de Adolf Hitler hasta 1944 y quien, pese a perpetrar su propio Holocausto contra judíos y gitanos, es recordado por parte del nacionalismo patrio por la supuesta época de progreso bajo su mando.
El jueves pasado, con motivo del Día del Clero Militar, la Iglesia Ortodoxa Rumana reunió a oficiales de los ejércitos del país, así como al ministro de Defensa, Liviu-Ionut Mosteanu, y al jefe del Estado Mayor, Gheorghita Vlad, en la Catedral Nacional. La noticia saltó cuando la propia agencia de noticias de la Iglesia Ortodoxa Rumana divulgó en sus redes sociales un vídeo en el que se ve a un coro de niños, durante la ceremonia, entonando la melodía Avem o țara (Tenemos un país).







