La valenciana Nerea Martí repite este viernes como piloto de pruebas en la pretemporada de la Fórmula E. “La Fórmula 1 aún es un sueño”, reconoce
Todo va muy rápido en el mundo del automovilismo. La ingeniería, los monoplazas y, por supuesto, la mente de los pilotos, cada vez más preparada para la velocísima consecución de estímulos y la adrenalina. Lo que parece congelado en el tiempo, sin embargo, es la igualdad de género. El gran circo del motor se mantiene aún reservado a los hombres: tras 75 años de historia, ninguna mujer ha pilotado en un Gran Premio de Fórmula 1, algo que, por ejemplo,
eportes/motociclismo/2025-10-17/ellas-tambien-pueden-ser-como-marquez-el-mundial-femenino-de-motociclismo-busca-mas-oportunidades-y-visibilidad-para-las-mujeres.html" data-link-track-dtm="">ya se ha visto en el Mundial de motociclismo —en las categorías de Moto3 y Moto2—, en las 24 horas de Le Mans o en el prestigioso Rally Dakar.
Es, sin duda, el último gran muro a derribar en el motor. Algo que entiende y acepta Nerea Martí (Albalat dels Sorells, Valencia; 23 años), quien, a dos meses de cumplir los 24, dice ser mayor para un mundo en el que la precocidad gana espacio a pasos agigantados. “La gente me dice que aún soy súper joven, pero para este mundo no lo soy”, asegura la valenciana a EL PAÍS en un encuentro virtual con la prensa internacional. “Los pilotos de Fórmula 2 son muy jóvenes; incluso a la Fórmula 1 están llegando chicos muy jovencitos. Creo que es un camino que tenemos que seguir también las mujeres”.








