La región ibérica tiene la oportunidad de encabezar la conversión energética de Europa hacia un modelo predominantemente sostenible. Ambos países mantienen un gran apuesta por las renovables y cuentan con el apoyo institucional y el talento para comandar un cambio tan rentable como beneficioso para el planeta
Sol, viento y espacio. Tres factores que sintetizan la ventaja estratégica de España y Portugal en energías limpias —un 20-30% más competitiva que la media europea— y que sirvió de arranque para el evento Step up Now, organizado por McKinsey & Company en colaboración con EL PAÍS el pasado miércoles en el hotel Ritz de Madrid. ...
Bajo la conducción de Aida Bao, periodista de la Cadena SER, esta cita dedicada a la Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI) reunió a primeros ejecutivos del sector energético e industrial para conversar sobre competitividad industrial y transición energética a partir de esta “plataforma, no solo de diálogo, sino también de acción”, como la describió Maria João Ribeirinho, socia sénior de McKinsey. Y acción (discursiva) hubo, desde luego.
Ribeirinho dibujó en su presentación un escenario de urgencia para Europa, porque “China ha multiplicado por tres su peso industrial” y los precios energéticos en Europa “son dos y tres veces más altos que en China y Estados Unidos”. A cambio, abrió un frente de oportunidad: “España y Portugal están bien posicionados en el contexto europeo respecto a energía competitiva, fuerza laboral cualificada, estructuras críticas, y con un peso superior respecto al influjo de capital internacional”. Bajo un prisma de optimismo invitó al resto de ponentes a “discutir qué tiene que pasar para capturar esta oportunidad”.






