Un informe encargado por el Ministerio de Consumo analiza la letra pequeña de los contratos
Firmar un contrato de alquiler supone cruzar la línea de meta de una carrera habitualmente llena de obstáculos. Por eso, el cansancio acumulado en el proceso puede acabar provocando que antes de estampar la firma en el papel no se revisen adecuadamente todas las cláusulas que recoge el documento en cuestión. Para evitar sustos futur...
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os, un informe encargado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 al Observatorio Desca ha recogido las 20 cláusulas abusivas más habituales que se han detectado en los contratos de arrendamiento ―sobre algunas de ellas se ha pronunciado ya la justicia―, o que considera recurribles en los tribunales. Desde retener la fianza porque las paredes han cambiado de color hasta entrar en el inmueble para revisar su estado en cualquier momento o prohibir colgar una bandera en el balcón.
Retener la fianza si no se arreglan las paredes. Pese a que no se trata de una interpretación unánime, y que depende mucho de cómo esté redactada, la justicia ha fallado en alguna ocasión que inmovilizar la devolución de la fianza de un arrendatario que abandona una vivienda hasta que este no deje las paredes en el mismo estado en que se las encontró constituye una práctica abusiva. Mientras que un juzgado de Barcelona lo catalogó como tal, otro de Parla, en Madrid, consideró “equilibrada” la retención si en el momento de la entrega la pared no estaba en el mismo color que al comienzo del arrendamiento.






