El piloto de Gresini culmina la mejor temporada de su trayectoria y sella el histórico doblete de los hermanos Márquez con una segunda plaza en la ‘sprint’ ganada por Bagnaia
Dos hermanos en la cumbre del motociclismo, lo nunca visto en la élite del deporte. Álex Márquez remató este sábado la faena durante la sprint del GP de Malasia con una segunda plaza que le confirma como subcampeón del mundo de MotoGP, el primero de los mortales por detrás de Marc. Desde casa, lesionado pero feliz como pocos, su hermano mayor celebró el alirón del pequeño de la saga familiar de campeones y un hito sin precedentes en la disciplina. “No se puede pedir nada más”, escribía en sus redes sociales, orgulloso y señalando la televisión con el rótulo que confirmaba la gesta.
“¡Aquí estamos! Subcampeones y haciendo historia. Seguro que Marc está viéndolo y disfrutándolo desde casa”, celebraba el 73 desde el parque cerrado en Sepang. “He sentido los nervios, iba rígido, no he podido pilotar nada bien, me temblaban hasta las pestañas, y solo podía pensar en lo que esto significa. Estoy muy contento de hacer segundo cuando nadie daba un duro por nosotros”, reconocía el piloto del equipo Gresini, cliente de Ducati.








