Marc Márquez continúa sin encontrar oposición rumbo a su novena corona y ya puede decir que es ganador en el trazado de Spielberg, uno de los pocos que se le había resistido hasta ahora. Tan ambicioso como realista, él no cantará victoria hasta cruzar la meta en primera posición este domingo (14.00 horas, DAZN), cuando la estadística suma para el libro de los récords de la categoría reina. Para el líder del Mundial, que retomó la acción en pista donde lo había dejado, ganando cómo y cuándo él quiere, la ‘sprint’ del GP de Austria volvió a ser un asunto entre hermanos, con Álex acompañándole por undécima vez en trece paradas del calendario en el podio del sábado.

Después de recuperarse de una clasificación mala para sus estándares, el mayor de los Márquez salió escopetado desde la cuarta plaza en parrilla y pronto olvidó su caída sin consecuencias cuando buscaba la ‘pole position’. La plaza preeminente en la clasificación de este sábado fue para un Marco Bezzecchi que lleva varias citas demostrando el potencial que esconde la Aprilia, si bien eso no le sirvió para mantener más de una vuelta las posiciones de medalla. Álex Márquez adelantó al italiano en la primera frenada y Marc lo hizo en la tercera curva, servido nada más empezar el duelo fraterno tan extraordinario como normalizado por la falta de mayor competencia sobre el asfalto.