Marc Márquez continúa imparable y ni las vacaciones han podido enfriar su portentosa racha en MotoGP. El piloto de Ducati firmó un doblete demoledor por sexto fin de semana de competición consecutivo y dio otro paso de gigante hacia su noveno título mundialista, más todavía al ver cómo sus principales perseguidores se hundían en una carrera poco lustrosa, la número 1.000 en la historia de la categoría reina. En el podio le acompañaron el novato Fermín Aldeguer, segundo tras remontar desde la octava plaza con su Desmosedici satélite del Gresini, y el ‘poleman’ Marco Bezzecchi con la Aprilia.

El líder, que emerge con 142 puntos de ventaja sobre su hermano Álex Márquez, supo modular una vez más su ambición para asestar el golpe de gracia en el segundo tramo de la prueba, cuando las gomas desgastadas reducen la eficacia de los denostados dispositivos aerodinámicos y electrónicos, muy criticados tras la última actualización del control de estabilidad estrenada en el trazado austríaco. El italiano Bezzecchi fue el único que presentó batalla al tótem del certamen, y no se arrugó cuando este quiso lanzarle su primer ataque en la décima vuelta. El octocampeón de Cervera tuvo que esperar otros diez giros para lanzar su ofensiva definitiva, con un hachazo en la curva más lenta del circuito que obtuvo la respuesta del pupilo de Valentino Rossi.