La Asociación de Inspectores de Hacienda alerta de fugas territoriales porque la vigilancia fiscal se organizan por autonomías. Estudia posible malversación de fondos públicos en la financiación catalana
Los defraudadores saben aprovechar las debilidades del sistema fiscal español y el cuerpo de élite de la Agencia Tributaria quiere empezar a ponerles coto. La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) ha planteado al Ministerio de Hacienda una iniciativa para “nacionalizar” las competencias de la inspección financiera y tributaria. El objetivo, según el documento presentado este viernes durante la clausura de su XXXV congreso anual, es cercar y aumentar la presión sobre los defraudadores, reforzar la unidad del sistema fiscal y evitar lo que denominan una “fragmentación territorial” de la Administración Tributaria.
Actualmente, explica el cuerpo de élite de la Agencia Tributaria, las competencias de inspección están acotadas a nivel autonómico y vinculadas al domicilio fiscal del contribuyente, por ejemplo, una empresa defraudadora. Este modelo provoca rigideces, desigualdades y un uso ineficiente de los recursos humanos. En su análisis, los inspectores sostienen que una estructura centralizada permitiría movilizar funcionarios allí donde exista mayor carga de trabajo o casos más complejos, mejorar la especialización técnica de los equipos y homogeneizar criterios en todo el territorio. Además, remarcan que la agencia ya opera con bases de datos centralizadas, por lo que la limitación territorial “es administrativa, no técnica”.






