El cuerpo de élite de la Agencia Tributaria vuelve a convertir su congreso anual en un alegato contra la financiación singular de Cataluña
El malestar es palpable desde hace meses, pero va creciendo a medida que pasan las semanas. Los inspectores de Hacienda del Estado se han declarado en “alerta máxima” ante los avances de la negociación para sacar adelante un modelo de financiación singular para Cataluña. Lo han hecho este jueves durante su XXXV Congreso, celebrado en Salamanca, en el que más de 650 miembros del cuerpo de élite de la Agencia Tributaria han convertido el debate sobre el llamado cupo catalán en el eje central de sus intervenciones. El tono de preocupación y advertencia se ha impuesto en un encuentro que nace con vocación técnica, pero que ha acabado adquiriendo un claro trasfondo político.
Los inspectores temen que las conversaciones entre el Gobierno central y la Generalitat, aún abiertas, desemboquen en una cesión de competencias fiscales que, en su opinión, pondría en riesgo la igualdad entre los territorios y la propia integridad del sistema tributario español.
La presidenta de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), Ana de la Herrán, abrió el congreso con un mensaje inequívoco: “Vivimos tiempos más que complejos y nos mantenemos en alerta máxima”. Son palabras que resumen la inquietud de un auditorio que lleva meses manifestando su preocupación ante la posibilidad de que la Generalitat gane poder en la gestión de los impuestos recaudados en Cataluña, incluida la gestión del IRPF, una de las piezas más sensibles del sistema tributario de España.






