El Gobierno de la Generalitat y Esquerra Republicana han llegado este martes a un acuerdo que permitirá, mediante un decreto ley, modificar este agosto el régimen jurídico de la Agencia Tributaria Catalana (ATC) para así ir preparándola para el eventual cambio en el modelo de recaudación. El acuerdo contempla que se creen dos cuerpos de funcionarios a medida de las necesidades de expansión de la entidad. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha advertido de la complejidad del despliegue de la ATC y ha puesto como ejemplo que no tiene ningún informático en plantilla frente a los 1.500 que tiene la Hacienda estatal.
El 26 de agosto, dice el acuerdo enviado tanto por el departamento de Economía como por ERC, se aprobará en el Govern un decreto ley que da plena autonomía a la ATC en materia de personal y de diseño de su estructura organizativa y se entroniza el contrato programa como su principal instrumento de gobernanza. Estos cambios implicarán tocar el libro segundo del Código Tributario catalán.
Para ganar músculo, además, el Ejecutivo catalán dará luz verde a la creación de dos nuevos cuerpos de funcionarios, con perfiles ajustados a las carencias actuales de la ATC. El cuerpo de Agentes Tributarios y el Cuerpo Superior de Informática Tributaria. El primero se dedicará a las tareas administrativas vinculadas a la tramitación de los procedimientos tributarios y a asistir a la ciudadanía en la presentación de las declaraciones y autoliquidaciones. El segundo, tiene como objetivo garantizar la coherencia y operatividad de una entidad que, por ejemplo, a día de hoy cuenta con dos plataformas que no se comunican entre ellas.






