El presidente de Mercadona compartió, en su recién estrenado pabellón, su libreto de estrategia corporativa
Desde la pista del recién inaugurado pabellón que lleva su apellido, en el que ha invertido más de 300 millones de euros, Juan Roig compartió este miércoles las claves que marcan su gestión en Mercadona y, en general, su visión del mundo empresarial.
Anfitrión del congreso de gran consumo Aecoc en el Roig Arena de Valencia, el presidente de la compañía de supermercados arengó a los presentes, unos 1.500 empresarios y representantes corporativos, para que “salgan del armario”, es decir, que presuman de serlo y no les dé vergüenza decir que generan beneficios.
Para Roig, la misión del empresario es “encontrar cómo satisfacer una necesidad de forma distinta”. A su juicio, los empresarios deben ser capaces de ver cosas donde otros no las ven, y tomar riesgos. Puso de ejemplo el del Chupa Chups, y la idea de su creador, Enric Bernat, de añadir un palo a un caramelo y hacer más cómodo su consumo. “Cuando aciertas y tienes éxito te dicen que eres un crack, pero antes te dicen que eres un loco. Es la diferencia entre ver cosas distintas o no”, expuso Roig. Y si el papel del empresario es ese, el de la empresa, además de “maximizar beneficios”, debe ser “satisfacer a todos los que forman parte de ella”. En el caso de Mercadona, cliente, trabajador, proveedor, sociedad y capital, “en este orden”.







