“A mitad del siglo XXI no existirán las cocinas”. Así de seguro se mostró el presidente de Mercadona, Juan Roig, el pasado mes de marzo al analizar cómo será la alimentación del futuro. Su teoría pasa por el crecimiento de la comida ya preparada, un negocio que Mercadona está impulsando en sus tiendas, ante el poco tiempo y el menor interés por dedicarlo a cocinar.
Un futuro que también comparte Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods, el fabricante alimentario dueño de marcas como Arroz SOS o la pasta Garofalo, que también prevé dar impulso a productos ya preparados para su consumo. “Estoy de acuerdo con Juan en que empezarán a desaparecer. No creo que se acabe el gusto por cocinar, por la gastronomía, pero quedará reducido a los fines de semana o a eventos especiales. Si estás tú solo, muchas veces recurres a soluciones rápidas. La gente da más valor a ver algo en Netflix que a destinar media hora en hacer la cena”, ha explicado el ejecutivo este miércoles en un encuentro con prensa posterior a la junta de accionistas.
“Nosotros vamos a ir por esa vía”, ha añadido Hernández Callejas, que confirmó que buena parte de las inversiones que la compañía destinará para su crecimiento orgánico a partir de 2026, irán al crecimiento en el plato preparado, “que no hay que confundir con ultraprocesado. Un vasito de arroz no lo es. Ahora se buscan opciones convenientes que sean buenas y sanas”. También en congelados, donde ve aprecia una sólida demanda a futuro.







