De Ucrania y Gaza a las amenazas de los algoritmos, el foro World In Progress plantea las angustias y las respuestas a la “deriva histórica” del mundo actual

La marea parece desbocada, e imparable. La lista de amenazas y desperfectos es larga. Las potencias depredadoras, la crueldad como método y estilo político, las guerras despiadadas en Europa y Próximo Oriente, las sociedades polarizadas, una extrema derecha a las puertas del poder, el espectro de la dictadura de los algoritmos. Las democracias, a la defensiva, buscan preservar lo que pueda guardarse el viejo orden, liberal y multilateral. O al menos reformarlo.

El foro World In Progress (WIP) —organizado por Prisa, grupo editor de EL PAÍS— concluyó este martes después de dos días de diálogo en Barcelona entre líderes políticos y diplomáticos, intelectuales y dirigentes del sector privado. La segunda y última jornada fue una reflexión sobre las soluciones y fórmulas ante el desorden planetario. También un concentrado de todas estas angustias. De la guerra de Rusia en Ucrania al incierto alto el fuego en Gaza. De la parálisis internacional de Europa al ascenso populista. De la revolución tecnológica de la inteligencia artificial a las discusiones sobre si esta puede condenar o salvar a la humanidad (o ambas a la vez)...