La UE se enfrenta a un escenario internacional dominado por grandes ‘predadores’, asediada en varios frentes y sin aliados claros

El desorden mundial desencadenado por Donald Trump, acelerado en la última semana con el secuestro del presidente de Venezuela por parte de Estados Unidos y el redoblado acoso de Washington para arrebatar Groenlandia a Dinamarca, amenaza con dejar aislada a la Unión Europea en un mundo de predadores y esferas de influencia donde el proyec...

to de integración del Viejo Continente se verá forzado a defender su supervivencia. Ante el desconcierto y la parálisis de Bruselas, los cinco grandes países de la Unión ―Alemania, Francia, Italia, España y Polonia― están empezando a tejer una estrategia de resistencia. Pero todavía de forma tímida, según reconocen las fuentes consultadas, y sin concretar un plan que disipe el riesgo de que el club colapse aplastado por los bloques geoestratégicos de un siglo XXI dominado por la rivalidad entre Washington y Pekín.

Por primera vez desde su nacimiento, la UE se ve atrapada en un escenario geopolítico sin ningún aliado claro y con su otrora mentor y protector, EE UU, dando por superado el esquema de seguridad en torno a la OTAN. Washington se muestra ahora dispuesto a sojuzgar a los antiguos aliados, presionados a su vez en el flanco oriental por Rusia y China. El reparto del poder mundial en marcha parece hacerse a costa de una Europa a la que se pretende dejar sin margen de maniobra geopolítica y a merced de los vaivenes o fricciones de bloques ajenos y hostiles.