Estados Unidos, que presiona a Europa para que aumente el gasto en defensa y sea más autónoma, carga ahora contra las “políticas proteccionistas” de Bruselas
La Administración de Donald Trump presiona a los países europeos para que aumenten su gasto en defensa y sean más autónomos. Sin embargo, no le gusta la nueva directiva europea —prevista para el tercer trimestre de 2026— que quiere dar prioridad a la compra de armas europeas y a la industria de defensa de Europa. Una regulación que se ha cocinado en un momento clave del divorcio de la UE con Estados Unidos, de las andanadas expansionistas de Trump y del...
temor de Europa a quedarse sin el paraguas de seguridad de Washington, que se ha convertido, cuando menos, en un aliado poco fiable. EE UU ha amenazado a la UE con represalias y ha cargado contra esa directiva comunitaria, que define como “proteccionista”.
“Estados Unidos se opone a cualquier intento de incorporar la preferencia europea en la directiva de Adquisiciones de Defensa de la UE”, ha dicho el Departamento de Guerra (antes Defensa) de Trump en un texto enviado a la Comisión Europea en el periodo de observaciones al texto legal. Washington asegura que apoya el rearme y la revitalización de la base industrial de defensa de la UE, pero asegura que la preferencia europea que contiene esa regulación comunitaria “socavaría” la flexibilidad de los Estados miembros para hacer las compras de su armamento nacional.








