Nadie vive bajo ahora bajo ese piso turístico de 10 habitaciones y 10 baños con una orden de cese de actividad que el Ayuntamiento no ha llegado a ejecutar

Jesús Nebreda (Madrid, 38 años) salvó su vida por estar en su habitación y no en el salón de su casa. El domingo 20 de abril le despertó un fuerte estruendo a las seis de la mañana. Lo primero que vio fue una nube de polvo en suspensión y cuando llegó a la sala de estar, comprobó que se había desplomado parte del hostal ilegal (o piso turístico, a efectos prácticos) situado encima de su vivienda, aplastando todo lo que tenía debajo. “Esa semana había estado en ese salón con mis amigos. Pensé que podían estar muertos”, cuenta. El edificio entero, ubicado en el número 18 de la cuesta de Santo Domingo ―en pleno centro de Madrid― fue desalojado en cuestión de minutos. El hostal tiene 10 habitaciones, 10 baños, ninguna licencia de actividad válida y una orden de cese de 2024 que el Ayuntamiento de Madrid nunca ha llegado a ejecutar. Desde el área municipal de Urbanismo alegan que “lleva un procedimiento que aún está en curso” y que “falta estudiar las alegaciones presentadas por el interesado, ordenar mediante resolución el cese, comprobar con policía su incumplimiento e iniciar medidas de ejecución forzosa”.