El actual embajador en el Reino Unido afirma que el mandato del dirigente ultra fue una pesadilla para el país pero también un “antídoto” que ha reforzado la democracia

Es imposible discutir del futuro del planeta sin hablar de Brasil. Sea por su tamaño continental, sea por generarse en sus tierras el 20% del oxígeno producido en el planeta. Para profundizar en los desafíos internos y diplomáticos del país latinoamericano, el exdirector de EL PAÍS Javier Moreno y el exministro de Exteriores brasileño Antonio Patriota, actual embajador en el Reino Unido, han participado este lunes en el foro World In Progress (WIP), una iniciativa del Grupo PRISA que ha celebrado su segunda edición en el Palau de Congresos de Barcelona. “Seguimos muy vigilantes ante quienes amenazan las instituciones y las próximas elecciones”, ha afirmado el diplomático brasileño.

El embajador ha defendido que Brasil, desde su independencia, ha invertido en consolidar una diplomacia profesional y de alto nivel y, a pesar de la dictadura militar y de los ataques del Gobierno del expresidente Jair Bolsonaro, se mantiene destacada. La discusión ha abordado asuntos como la relevancia y la influencia de Brasil en un mundo marcado por los conflictos, y Patriota ha utilizado el espacio para reforzar la solidez del Ministerio de Relaciones Exteriores, conocido como Itamaraty, como institución.