Por Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania) (EFE).- Leópolis, ciudad en el oeste de Ucrania, que ha acogido a cientos de miles de ucranianos desplazados y a sus instituciones culturales, compite con Nikšić (Montenegro), para convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2030, junto con Lovaina (Bélgica) y Lárnaca o Limassol (Chipre), con el objetivo de mostrar su vibrante escena cultural y contrarrestar la desinformación rusa.

Antes de la decisión de la Unión Europea, prevista para el martes 21 de octubre, el equipo organizador de Leópolis, dirigido por el Instituto de Estrategia Cultural, estaba ultimando su presentación con un generador eléctrico a punto por si se producían cortes de suministro debido a los ataques diarios de Rusia contra la infraestructura energética de Ucrania.

«Ucrania llamó la atención a causa de las bombas y los misiles. Sólo entonces el mundo se preguntó: ‘¿Quiénes son estos ucranianos?'», explicó a EFE Yulia Jomchin, directora del Instituto de Estrategia Cultural. «Presentarse a este título es una oportunidad para explicar a Europa, a través del lenguaje de la cultura, quiénes somos», añadió.

Cultura vibrante