El Museo Lázaro Galdiano presenta por primera vez en España la obra de una de las figuras clave de la fotografía chilena, cuya mirada transforma cada imagen en una ventana hacia lo cotidiano y la memoria histórica

Hay fotógrafos que capturan; otros construyen. Julia Toro (Talca, Chile, 1933) observa, mira de cerca, y se deja sorprender. No invade. No impone. No busca la imagen perfecta: la deja aparecer....

Desde que, a los 38 años, descubrió casi por azar el medio fotográfico, ha trabajado sin concesiones. Sin responder a modas, ni a métodos o tácticas visibles. Su mirada es directa, íntima, paciente. Una mirada que se detiene ahí donde otros no miran, convirtiéndola en una de las figuras fundamentales de la fotografía chilena.

Claudio Bertoni, poeta y también fotógrafo, lo dijo con precisión: “Las fotografías de Julia me gustan porque hay sexo y pasión, y dormitorios y manchas de hombre y mujeres por todas partes (…) porque nunca es cruel, porque siempre está enamorada de lo que fotografía, porque no se burla nunca de nadie, no expone, no delata, no se aprovecha, no es nunca desconsiderada con nadie”.

Estado fotográfico reúne en el Museo Lázaro Galdiano y dentro de la programación de PHotoEspaña, que en esta edición tiene a Chile como país invitado, más de 60 fotografías realizadas a lo largo de tres décadas, muchas de ellas durante la dictadura de Pinochet. Se trata de la primera exposición de la artista chilena en España. Comisariada por el también fotógrafo Rodrigo Gómez Rovira, no busca un recorrido cronológico ni temático sino que intenta transmitir la pulsión vital que encierra una obra profundamente ligada a la vida y a sus momentos cotidianos, simples y transitorios.