La fotoperiodista y cineasta venezolana busca en la experiencia femenina y en las infancias el puente con el que conectar al público con la experiencia migratoria, la pérdida y el tiempo detenido en el que viven las personas que tienen que abandonar su tierra

En las fotografías de Marian Carrasquero (32 años, Caracas, Venezuela) que se exponen en Casa de América de Madrid, cuesta encontrar a los hombres. Apenas aparecen y, cuando lo hacen, es de forma periférica, en los márgenes o diluidos en la masa. En el centro están ellas: madres mexicanas como María Herrera, que desde hace años busca a sus cuatro hijos desaparecidos por la violencia en México. O abuelas como la venezolana Gloria Hernández Montiel, que vive en una casa de paredes color rosa intenso y cuida a sus dos nietas, huérfanas después de que su padre muriera al intentar cruzar la selva del Darién, una de las rutas migratorias más peligrosas de la región.

También están los niños, a veces captados en pleno salto, otras comiendo mangos, ajenos al limbo migratorio que atraviesan sus familias, varadas en el sur de México sin poder regresar a sus países.

Estas historias componen Todo empieza con ausencia, la exposición que la fotógrafa venezolana presenta en Casa de América. Un recorrido por imágenes tomadas en América Latina, principalmente entre 2023 y 2025, que se puede visitar hasta el 30 de mayo.