París (EuroEFE).- La crisis política de Francia ha evidenciado la soledad del presidente, Emmanuel Macron, abandonado por sus más fieles colaboradores, mientras que la división es cada día más patente en la izquierda y la derecha moderada.Solo la extrema derecha aparece unida y lista en este momento de crisis política, con un primer ministro en funciones, Sébastien Lecornu, y sin perspectiva de una salida que permita evitar el bloqueo del país.

Macron, valor a la baja

Apuntado por todos como el responsable de la difícil situación que atraviesa el país, Macron está cada día más aislado, acorralado por sus errores y con los que han sido sus más fieles allegados poniendo en duda sus decisiones.

A las críticas de los partidos de la oposición se suman ahora también las de algunos de sus colaboradores, como su primer jefe de Gobierno, Edouard Philippe, o el presidente de su partido, Gabriel Attal, que también fue primer ministro.

El primero pidió este martes una dimisión en diferido al presidente, una propuesta inédita desde el campo macronista, al tiempo que marcó distancias con el hombre que le nombró primer ministro en 2017.