Resulta que el ascenso de Vox y Aliança Catalana nada tiene que ver con el fracaso del proceso independentista

La pasión nacionalista lo puede todo. Hasta negar la evidencia. Ahora resulta que el ascenso de Vox y Aliança Catalana nada tiene que ver con el fracaso del proceso independentista, sino con la represión sufrida por quienes lo protagonizaron y por la traición de los catalanes que aplaudieron el discurso del rey y apoyaron la suspensión de la autonomía con la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Ideas de este tenor siguen siendo expresadas con todo desparpajo por gurús ‘indepes’ de notable protagonismo antes, durante y después del ‘gran disparate’ de 2017.

Solo la ceguera voluntaria impide ver la relación entre el temor a la secesión y el ascenso de Vox en el conjunto de España, así como entre la decepción por el fracaso independentista y el ascenso de Aliança en Cataluña. Tal disonancia cognitiva persiste también en la leyenda sobre las salidas de capitales y de empresas, de las que se culpabilizó al Gobierno y al rey a partir de insinuaciones, falsas fuentes y testimonios anónimos, hasta construir titulares escandalosos y nunca desmentidos para las primeras páginas de periódicos y las aperturas de informativos radiotelevisivos.