El ascenso de Vox se explica mejor por el resurgir del nacionalismo español más rancio que por razones económicas
El crecimiento de Vox en las encuestas ha desatado una lógica preocupación. Se busca una explicación de por qué una parte de la sociedad se muestra dispuesta a apoyar a un partido que niega el pluralismo político, siente nostalgia del franquismo, cuestiona el cambio climático y se opone a los derechos de minorías y colectivos vulnerables. La mayor parte de las explicaciones que se ofrecen...
tienen que ver con las condiciones económicas, sobre todo en el caso de las generaciones más jóvenes. Así, se habla de que las desigualdades, los bajos salarios, la pérdida de poder adquisitivo, el coste de la vivienda y otros factores similares son la causa de que tanta gente se sienta próxima a la extrema derecha.
Hay motivos, sin embargo, para ser algo escéptico al respecto. En primer lugar, me gustaría apuntar que no es la primera vez en nuestro periodo democrático en el que algunos grupos atraviesan dificultades económicas. No es solo que en toda etapa anterior haya habido también problemas como los señalados, sino que pueden mencionarse momentos peores en los que el malestar no se traducía en apoyo a la extrema derecha.






