El secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, pide plantearse seriamente un embargo de armas a Israel y critica la ofensiva: “Es inaceptable e injustificable reducir a los seres humanos a meras víctimas colaterales”

El Vaticano ve con buenos ojos las masivas manifestaciones e iniciativas de la sociedad civil organizadas en el mundo a favor de Gaza y contra la ofensiva de Israel, a la que llama “carnicería” sin muchos rodeos: ”Es señal de que no estamos condenados a la indiferencia. Debemos tomar en serio ese deseo de paz, ese deseo de compromiso… Nuestro futuro depende de ello, el futuro de nuestro mundo depende de ello”. Así lo ha expresado el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, en una sorprendente entrevista publicada este lunes en el Osservatore Romano, el diario vaticano.

Sorprendente porque no es habitual que la Santa Sede se manifieste en términos tan claros y contundentes, con críticas directas o poco disimuladas a Israel, a Estados Unidos y a la comunidad internacional. Y porque interviene de lleno en apoyo de las movilizaciones populares, que en algunos casos, como en la propia Italia, han sido criticadas o ridiculizadas por gobiernos y autoridades. Es más, relativiza los incidentes que se registraron en Italia como obra de “pocos facinerosos”, mientras precisamente el Gobierno de derecha de Giorgia Meloni puso el foco en ellos para desacreditar las protestas. En cambio, Parolin dice claramente que la Iglesia se coloca de su lado y los creyentes no pueden ser meros espectadores.