El desacuerdo sobre la financiación de los servicios de salud amenaza con cerrar el grifo del dinero público a partir de este miércoles, por primera vez desde 2018
Washington escenifica cada pocos meses su propia versión de Pedro y el Lobo con un drama recurrente protagonizado por demócratas y republicanos del Capitolio en busca de un acuerdo para extender la financiación temporal de la Administración. Normalmente, flirtean con el desastre que supondría un cierre del Gobierno, que acaba por evitarse, más o menos in extremis. Pero a veces, ese extremo llega. Y todo indica que la de esta semana puede ser una de esas veces.
Si ambos partidos no sellan un pacto, el grifo del dinero público se cerrará a las 0:01 de este miércoles, 1 de octubre, fecha del inicio del nuevo año fiscal. Este lunes, cuando quedaban poco más de 30 horas para el fatídico momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió al final de la tarde (hora de Washington) con los cuatro políticos con más poder del Capitolio para acercar posturas y evitar el temido shutdown. Hakeem Jeffries y Chuck Schumer, líderes de las minorías demócratas en la Cámara de Representantes y el Senado, se sumaron a los de las mayorías republicanas en ambas cámaras, Mike Johnson (baja) y John Thune (alta) con la amenaza en el horizonte de un desacuerdo que la Casa Blanca ha prometido aprovechar para convertir la suspensión temporal de sueldo de decenas de miles de funcionarios que trae cualquier shutdown en despidos definitivos.








