El acuerdo para cerrar el proceso judicial de la Manada de Castelldefels reabre el debate sobre los acuerdos de conformidad en casos de agresiones sexuales
Alejandro Raúl P. C. lleva unos tres años en prisión provisional por la acusación de una sucesión de delitos sexuales. Estaba procesado por ser uno de los principales integrantes del grupo de cinco hombres que en 2021, además de perpetrar otras vejaciones, participaron en la violación de tres jóvenes en situación de vulnerabilidad tras invitarlas a su piso durante los confin...
amientos nocturnos de la covid y conseguir que se emborracharan, anulando su capacidad de reacción. En su acusación, la Fiscalía reclamaba para él 53 años de prisión; finalmente, su condena ha quedado reducida a 8 años y 3 meses. La abultada reducción de pena, proporcional en el caso del resto del grupo, es el fruto del acuerdo de conformidad al que llegaron sus abogados, los de las víctimas y la Fiscalía, en el que los procesados admitían los hechos tras negarla durante toda la instrucción (y tras cuatro peticiones para salir de prisión) y pagaban una indemnización.
Uno de los objetivos de ese tipo de pactos es evitar la denominada revictimización de las víctimas durante el juicio. Ese acuerdo de conformidad, no obstante, reabre un debate nunca cerrado sobre cómo evitar ese sufrimiento por los traumas generados por las agresiones sexuales acaba siendo un arma de doble filo que da ventaja a los acusados en su pretensión de rebajar condenas.






