La Manada de Castelldefels, cinco amigos acusados de violar al menos a tres mujeres mientras las grababan sin su consentimiento para compartir esos vídeos a través de WhatsApp, se sentarán a partir de este martes en el banco de los acusados. Afrontan una petición de condena conjunta de 192 años de prisión, según la propuesta de la Fiscalía, en un caso en el que los procesado...

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s aprovecharon la situación de “baja autoestima” —según el relato fiscal— de sus víctimas para captarlas y después someterlas contra su voluntad en un ejercicio que la juez instructora del caso calificó como “depredación sexual”.

La jueza mandó a prisión a los acusados, de entre 30 y 36 años cuando sucedieron los hechos, en diciembre de 2022. Según el relato del fiscal, los procesados formaban parte de un grupo de WhatsApp llamado K-Team, en el que había otros miembros, que utilizaron “para seleccionar a las jóvenes”, donde “se mofaban de lo que pretendían hacer con ellas”, compartían “sus impresiones sobre los encuentros” y se envalentonaban “con la idea de celebrar nuevos encuentros” con la misma ansia. Una vez en el domicilio de Castelldefels donde perpetraban las agresiones, se producía, en opinión de la fiscal, “un clima de sometimiento que llegó a mermar e incluso anular la capacidad de reacción de las perjudicadas”.