Ana Redondo cree que las acciones comunitarias no deben ser una medida alternativa. Cinco de las 13 víctimas de este año habían denunciado a sus parejas o exparejas

No había pasado ni una semana de 2026 cuando el hombre del que Pilar se había separado hacía un año rompió la orden de alejamiento y le quitó la vida a cuchilladas. Ahora, dos meses y medio después, otras 12 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España. El desamparo crece cuando se conoce que algunos de esos hombres habían sido denunciados antes, es decir, que eran agresores “persistentes o plurivictimizadores”, con historial de maltrato contra esas u otras mujeres. Aún así, el sistema no logró impedir el crimen. Previo al comité de crisis en el Ministerio de Igualdad que se celebra este martes para evaluar los casos de febrero, entre los que se encuentran dos menores, la titular Ana Redondo ha descartado penas alternativas a la cárcel para los agresores reincidentes.

“Creo que los reincidentes en ningún caso pueden tener como medida acciones en favor de la comunidad”, ha dicho Redondo, quien ha asegurado que valorará esta propuesta con el Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía. “Esas medidas no pueden aplicarse como pena alternativa a los agresores y hay que hacer un seguimiento muy particular de todos ellos una vez que son puestos en libertad”.