La Audiencia también lo sentencia a 17 años de cárcel más por agresión sexual y maltrato
La Audiencia de Girona ha condenado a prisión permanente revisable -por el delito de asesinato- y a 17 años de cárcel -por violación y maltrato- a Alberto Pinto Pérez, el vecino de Campdevànol (Girona) de 39 años que entre el 19 y el 21 de septiembre de 2022 torturó a su pareja, Anna García, de 21 años, hasta la muerte. El pasado 24 de octubre un jurado popular le declaró culpable, por unanimidad, de todos los delitos de que se le acusaba: asesinato por alevosía y ensañamiento con las agravantes de género y parentesco, agresión sexual con instrumento peligroso y maltrato habitual. Por estos delitos, el fiscal Enrique Barata solicitó la prisión permanente revisable, más 18 años, una petición a la que se adhirió la acusación particular. Por su parte, la defensa reconoció los mismos delitos por unos hechos que definió de “atroces, de un daño que escapa a la comprensión racional, digno de una película de terror”, y pidió una pena de 39 años, pero que no se le condenara a la permanente revisable.
El jurado popular no apreció ninguna de las atenuantes que pedía la defensa, como una eximente completa por tener sus capacidades cognitivas y volitivas anuladas o gravemente afectadas por el consumo de drogas, medicamentos, alcohol y también una atenuante por tener acreditado un largo historial de toxicomanía, por confesión tardía o por haber tenido un brote psicótico.






