La víctima sufrió palizas y vejaciones durante varias semanas atada en una buhardilla. La madre del agresor ha sido condenada a 20 años y medio de prisión
La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a 37 años de prisión a un hombre de 29 años por secuestrar, agredir, violar y vejar durante varios días a su mujer en Salamanca. Los hechos sucedieron en agosto de 2024, cuando la víctima tenía 19 años, y el sujeto la raptó, la ató a una cama con bridas que le royeron la piel, la privó de libertad y la mantuvo incomunicada y sometida a golpizas y agresiones sexuales hasta que los vecinos escucharon los gritos de auxilio. La madre del individuo ha sido también condenada a 20 años y medio de prisión en este caso por secuestro, maltrato, agresión sexual, quebrantamiento de una orden de alejamiento previa sobre ella y estafa por quedarse la pensión que recibía la víctima.
Los implicados habían sido pareja anteriormente y ella decidió dejarlo, si bien volvieron poco antes de este suceso porque él, de etnia gitana como ella, la amedrentó. Al poco del retorno, con ella residiendo habitualmente en el domicilio del acusado, la fue privando del teléfono móvil, aislando de sus amistades y familiares y sometiéndola a golpes y humillaciones hasta que finalmente la ató a la cama de una buhardilla, con altísimas temperaturas, sin siquiera poder asearse o ir al cuarto de baño, con escasos alimentos, siendo drogada con tranquilizantes y agrediéndola, mientras la madre de él lo encubría.






