El cantautor de 78 años dio su primer concierto en cinco años en la capital cubana, en lo que el público vivió como un balón de oxígeno en medio de la asfixiante realidad de la isla
Hace cinco años que Silvio Rodríguez no ofrecía un concierto en La Habana. Durante ese tiempo, Cuba ha vivido las protestas de julio de 2023, las mayores desde el inicio de la Revolución, que se saldaron con cientos de presos políticos, y ha sufrido una de las crisis económicas y energéticas más agudas de las que se tenga memoria, que tienen al país caribeño con una sensación de asfixia. Pero, en medio de la enmarañada realidad cubana, había cierta expectación colectiva por saber dónde y cuándo volvería a aparecer Rodríguez con su guitarra. La espera terminó este viernes, cuando el cantautor salió a escena, frente a una multitud frenética que se acomodó, apretada, en la escalinata de la Universidad de La Habana.
Escoger la locación no fue una cuestión menor para Silvio Rodríguez, de 78 años. Él mismo aseguró, un día antes, que la decisión de realizar el concierto a los pies de la escalinata estuvo motivada por “las actitudes muy positivas” de los estudiantes universitarios frente a “los problemas de la telefonía”, refiriéndose a las protestas estudiantiles de junio pasado ante la subida del precio de la conectividad a internet que promovió la única empresa de telecomunicaciones del país.






