Algunas de las voces más relevantes dentro y fuera de la isla creen que el régimen está en un momento crítico que amenaza su supervivencia
Un comunicado de la Presidencia de Cuba anunciaba que su canal de YouTube trasmitiría, a las diez de la mañana del jueves 5 de febrero, una comparecencia del gobernante Miguel Díaz-Canel, la primera vez que se apartaba de X y tomaba un micrófono para dirigirse al pueblo de Cuba desde que comenzara la escalada de tensión con Washington. José Daniel Ferrer, el reconocido líder de la oposición cubana, sintonizó la alocución, calculó y sopesó cada una de las palabras del mandatario. “No dijo nada nuevo, sino lo que siempre han dicho”, asegura el santiaguero. Se refería a la disposición del aparato de poder castrista de establecer un diálogo con Estados Unidos, en un momento de crisis económica que coloca a la cúpula de poder habanera contra la pared.
Ferrer no solo veía en YouTube a un político con el rostro último del castrismo, sino a un “hombre muy preocupado”. “Sabe que la situación que vive el régimen es más difícil, más compleja”, dice desde Miami, a donde llegó tras salir de una prisión a mediados de octubre, luego de que el Gobierno cubano aceptara su excarcelación a cambio de la partida al exilio. “El pueblo cubano cada día demuestra más que no les quiere, y las presiones de la administración estadounidense son precisas”.









