Contra el Olympique de Marsella recuperó 13 balones en campo contrario en el primer tiempo, su récord en la Champions, y Mbappé presionó 24 veces, su segundo mayor registro desde 2019

Se puede sospechar cierta alma de topógrafo en Xabi Alonso; con la cuadrícula que ha hecho pintar en los campos de entrenamiento de Valdebebas, su inquietud por las distancias a las que se sitúan los futbolistas y el dron con el que las vigila. Por ahí empezó a operar en el Real Madrid en julio para preparar el Mundial de Clubes: “Si tenemos mejores distancias, tanto sin balón como con balón, vamos a estar mejor posicionados y todo va a funcionar mucho mejor”,

/2025-07-08/asi-es-el-campamento-expres-de-xabi-alonso-que-cambio-al-real-madrid.html" data-link-track-dtm="">subrayaba EE UU. Y en efecto, la primera gran transformación del Madrid es geográfica: defiende casi 10 metros más adelante. Produjo su ejemplo más refinado en el comienzo de partido contra el Olympique de Marsella.

Desde que Opta empezó a recoger datos en la temporada 2006/07, el Madrid nunca había robado tantos balones en campo contrario en la primera parte de un partido de Champions como los 13 del martes. Fue el origen del tiroteo al que sometió a Rulli. De esas recuperaciones, ocho acabaron en disparos, según Hudlstatsbomb. “Una primera media hora fantástica. Me ha gustado mucho el ritmo que teníamos, la presión que hacíamos”, dijo Xabi.