El déficit atacante del Madrid en los dos últimos partidos, con cero goles y cero tiros a puerta del francés, revela la dependencia de Kiki, un jugador que demanda pasadores
Kylian Mbappé ya avisó cuando fichó por el Madrid que tres partidos sin marcar es poco para muchas personas, pero muchísimo para él. Ahora lleva dos (Liverpool y Vallecas), aunque con un dato inquietante: es la primera vez desde que llegó al Bernabéu que enlaza dos encuentros completos sin tirar a portería. El francés, que suma 18 goles esta temporada, no disparó entre los tres palos en estas dos sa...
lidas, y el equipo de Xabi Alonso ni ganó ni metió.
Esta circunstancia revela dos hechos: por un lado, la aportación anotadora del resto de atacantes queda demasiado lejos de Kiki (el siguiente en la tabla es Vinicius, con cinco dianas), lo que genera una dependencia del galo; y por otro, si el Madrid ataca mal, como le ocurrió en Anfield y con el Rayo, Mbappé tiende a desconectarse. Él requiere de pasadores que lo coloquen de cara a la puerta rival para engatillar con el pie y, si es a campo abierto, mejor (ninguna de sus 62 dianas en el Madrid ha sido de cabeza). De lo contrario, sus opciones se reducen. Nadie lo ha entendido mejor que Arda Güler (sus seis asistencias han sido al francés), aunque en las últimas fechas ha retrasado su posición para dar entrada a Jude Bellingham.






