Manuel Álvarez Escudero ha ganado a rivales mucho más jóvenes en un torneo oficial en la capital de España
Este hombre de récord aparece por la puerta del torneo sin cámaras de televisión, ni influencers, ni admiradores. Va a batir su récord otro año más, pero nadie repara en él en esta tarde soleada de fin del verano. Se baja de la línea 8, diminuto y encorvado, y entra empujando su andador en el polideportivo de Moratalaz. Deja a un lado a la chavalería en la pista de atletismo y accede al pabellón del torneo, donde 75 tableros de ajedrez esperan listos sobre mesas con manteles azules. Lo reciben los colegas con palmaditas y motes cariñosos: “Manolín”, “Manolillo” o “maestro”. Él es
el-cerebro-como-el-resto-del-cuerpo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ajedrez/actualidad/2022-06-24/jugar-al-ajedrez-con-100-anos-hay-que-ejercitar-el-cerebro-como-el-resto-del-cuerpo.html" data-link-track-dtm="">Manuel Álvarez Escudero, el ajedrecista federado y activo de mayor edad del mundo. El mes que viene, el 12 de octubre, este madrileño cumplirá 104 años.
Manuel compite todos los años en este torneo de la capital, el XXVIII Open Internacional de Ajedrez Moratalaz, una competición abierta a jugadores de todo el mundo y reconocida por la federación internacional, la FIDE por sus siglas en francés. Poco ha cambiado desde el año pasado. Ha tenido un nuevo bisnieto, el segundo, y está un poco más sordo. Por las mañanas juega a la pocha y por las tardes ve Pasapalabra. Lleva años dando entrevistas y se le reconoce también a nivel internacional como el jugador más longevo, pero ese logro extraordinario no ha cambiado su vida ni ha dado una visibilidad mayor a esta competición que se disputa en su barrio.






