La historia de Ramon Cabau parece de película. Cuesta entender que en los últimos años hubiera caído en el olvido, hasta el punto de que un día, el autor del libro que rescata su memoria, Una òpera gastronòmica (Ara), no encontrara a nadie en el mercado de la Boqueria, más allá de los comerciantes de toda la vida, que supiera responder quién era este restaurador tan mediático en los años dorados de

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/elpais.com/diario/2009/04/26/domingo/1240716637_850215.html" data-link-track-dtm="">su restaurante, Agut d’Avignon, que se esfumó de la memoria barcelonesa tras suicidarse en su amado mercado, el 31 de marzo de 1987. El libro de Marc Casanovas recorre la apasionante y trágica vida de un dandi visionario que puso la cocina catalana en el lugar que merecía con su restaurante, abierto de 1962 a 1984.

Marc Casanovas recuerda que había oído hablar del restaurante Agut d’Avignon, que por edad no frecuentó, pero no de Ramon Cabau, su inconfundible dueño. Supo de él cuando escribía un libro anterior y descubrió que el carismático restaurador se implicó en la reivindicación de legalizar muchos tipos de setas que entonces no se podían comercializar en Cataluña con la colaboración de Llorenç Petràs, quien tenía la parada de setas más famosa de la Boqueria (que justo acaba de anunciar su cierre). “¿Cómo puede ser que esta historia no se haya publicado antes?”, se pregunta este periodista gastronómico que ya hizo una biografía del cocinero Alex Montiel, No soy uno de los vuestros (Pepitas de calabaza).