Treinta años después de que 189 países aprobaran la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, el plan más ambicioso jamás adoptado para lograr la igualdad entre hombres y mujeres, el balance es de claros avances, pero también de brechas persistentes que podrían aumentar como consecuencia de los recortes en la ayuda al desarrollo. Esta es la principal conclusión del informe Gender Snapshot 2025 (Panorama sobre el género 2025), un análisis basado en más de 100 fuentes de datos, que ONU Mujeres hizo público el lunes por la noche con una advertencia: sin medidas urgentes, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 en materia de igualdad de género quedarán muy lejos de cumplirse.
La radiografía que arroja el análisis de la institución desvela que la desigualdad entre hombres y mujeres se sigue produciendo prácticamente en todas las áreas. Por ejemplo, un total de 64 millones más de mujeres adultas que de hombres sufren inseguridad alimentaria y el 9,2% de mujeres y niñas (376 millones) vive en la actualidad en pobreza extrema, frente al 8,6% de hombres y niños. Además, en 2024, el 46,4% de las mujeres en edad de trabajar tenían un empleo, frente al 69,5% de hombres. Ellas viven más, pero pasan más años de su vida con mala salud que ellos (10,9 frente a 8). Y aunque cada vez hay más diputadas y senadoras, todavía solo ocupan el 27,2% de los escaños parlamentarios, mientras que 102 países nunca han tenido una jefa de Estado o de Gobierno.







