El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de reforma de la ley del tabaco, que tiene como medida estrella la prohibición de fumar en terrazas, equipara a los cigarrillos electrónicos con el tabaco convencional y veta por primera vez el consumo en menores (no solo la venta). Antes de entrar vigor, la norma tendrá que pasar por una tramitación parlamentaria en la que no tiene asegurada la mayoría absoluta.
El Ministerio de Sanidad pretende incluir en el Parlamento otra de las medidas que había anunciado: el empaquetado genérico, que inició su proceso como un real decreto y luego se incluyó en el texto inicial del anteproyecto con la fuerte oposición de la industria. Finalmente, se cayó tras la negociación con otros ministerios y un informe de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) que ponía en duda la medida.
El empaquetado genérico, que ya está en marcha en más de una veintena de países, consiste en que todas las cajetillas sean iguales, sin logotipos de las marcas, que quedarían impresos en una tipografía estándar para todas. Varios estudios han evaluado la eficacia de esta medida y demostrado que este empaquetado baja el consumo y reduce la cantidad de nuevos fumadores.








