Un hombre fuma un cigarro en una terraza de Valencia. EFE/Ana Escobar

Madrid (EFE).- La futura ley antitabaco del Ministerio de Sanidad equipara los cigarrillos electrónicos a los convencionales, delimita varias zonas exteriores en las que no se podrá consumir ninguno de ellos, refuerza la protección en ciertos espacios con un perímetro de seguridad y prohíbe los vapeadores de un solo uso.

Sanidad tiene previsto arrancar su tramitación «en unas semanas» en cuanto culmine algunos flecos pendientes, según avanzó este martes en el Congreso su titular, Mónica García, quien volvió a reiterar que se tratará de una reforma «lo más ambiciosa posible» de la legislación vigente.

El último borrador del anteproyecto, al que ha tenido acceso EFE, prioriza «el derecho de la población no fumadora a respirar aire no contaminado», a la par que busca desnormalizar el consumo, sobre todo de los nuevos productos.

Para ello, define y regula esas nuevas formas de consumo, sobre las que pesarán las mismas restricciones que sobre el tabaco: cigarrillo electrónico con y sin nicotina, productos a base de hierbas para fumar/shisha, bolsitas de nicotina y cualquier otro artilugio con esta sustancia, natural o sintética, o sin ella, que se utilice «con carácter recreativo y/o que imite el acto de fumar, lo induzca o guarde relación en cuanto a su consumo tradicional y/o social».