La medida, que no incluye el vapeo o los cigarrillos eléctricos, persigue crear la primera generación libre de humos
El Parlamento del Reino Unido ha dado finalmente luz verde a la ley por la que se prohibirá la venta de tabaco a todos aquellos que hayan nacido después del 1 de enero de 2009, con la pretensión de crear la primera generación libre de esta adicción. El proyecto de ley fue impulsado hace ya dos años por el entonces Gobierno conservador de Rishi Sunak. Fue precisamente gracias al respaldo de los diputados laboristas, entonces en la oposición y bajo el liderazgo de Keir Starmer, que el primer trámite legislativo salió adelante, a pesar del rechazo de casi sesenta diputados conservadores y la abstención de otros cien.
Al ganar las elecciones tres meses después y entrar en Downing Street, el Gobierno de Starmer retomó la iniciativa y la impulsó en el Parlamento. “La prevención es siempre mejor que la cura, y esta reforma servirá para salvar vidas, para aliviar la presión en el Servicio Nacional de Salud y para lograr un Reino Unido más saludable”, ha celebrado el ministro de Sanidad, Wes Streeting.
La Ley de Tabaco y Vapeo impone la prohibición de la venta de tabaco a cualquier persona nacida a partir del 1 de enero de 2009, y va aumentando la edad legal para fumar (18 años) un año cada año, con el propósito de que toda una nueva generación deje de tener acceso al tabaco y conseguir de ese modo eliminar por completo el hábito entre la gente joven en 2040. Una medida similar a la inaugurada en esa línea por el anterior Gobierno de Nueva Zelanda, que fue revocada sin embargo hace más de dos años, nada más llegar al poder una nueva formación de extrema derecha.











