La agenda laboral del Gobierno se someterá a su primer test de estrés esta semana, con la votación el miércoles en el Congreso de las enmiendas a la totalidad del proyecto de ley sobre la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales presentadas por PP, Vox y Junts. Una primera prueba de fuego para el Ejecutivo de coalición, que sin los ...
apoyos necesarios para salvar su proyecto estrella de la legislatura en esta primera instancia, prepara ya el terrero de la más que probable derrota asegurando que volverá a presentarlo. Junts confirmó el lunes al Ministerio de Trabajo su voto en conta del proyecto. Sin embargo, la sensación de incertidumbre se extiende entre PSOE y Sumar, allende su incapacidad para mantener unida a la autodenominada mayoría progresista. Podemos es otro eslabón potencialmente quebradizo, pues ya se salió en la votación sobre el decreto “antiagpagones”, la última previa al parón veraniego, y amenaza también con volver a hacerlo en próximas oportunidades, lo que contribuye a realzar el temor a una parálisis legislativa.
Además de la reducción del tiempo de trabajo, están pendientes de someterse a votación en el Congreso en los próximos meses, la aprobación de los nuevos tramos de cotización para autónomos y de un nuevo aumento del salario mínimo; el estatuto del becario; o novedades en materia de jubilación reversible y para el retiro de los funcionarios, entre otras cuestiones.








