La precariedad parlamentaria del Gobierno amenaza el éxito de la reducción de jornada, la gran promesa del acuerdo que alcanzaron PSOE y Sumar en 2023. Las reticencias de Junts ante el proyecto que Trabajo pactó con los sindicatos complican que la jornada ordinaria caiga de 40 a 37 horas y media, pero hay otros cambios referentes al tiempo de trabajo que pueden prosperar...
sin el aval del legislativo. El departamento de Yolanda Díaz, como ha adelantado el lunes este periódico, reforzará el registro horario para hacerlo más efectivo, pase lo que pase con el anteproyecto de ley, porque para ello basta cambiar un reglamento mediante un real decreto.
La intención del ministerio interpela a 459.900 asalariados que hacen horas extra en España y que no cobran al menos una parte de ellas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, referentes al primer trimestre de este curso. Son más que en el mismo periodo de un año antes, cuando eran 431.300 asalariados, y también más que en 2023, cuando fueron 443.000.
Estas cifras absolutas se ven condicionadas por la evolución del número de ocupados, que en los últimos años crece con fuerza. Por ello también es importante relacionar esta cifra con el total de asalariados: con ese parámetro, el 2,5% de los asalariados hicieron horas extra no pagadas en España en el primer trimestre, una décima más que un año antes y exactamente la misma proporción que en 2023.






