El primer ministro francés, François Bayrou, expone en la tarde de este lunes en la Asamblea Nacional su plan de reco...

rtes para hacer frente a la deuda francesa. La sesión incluye una moción de confianza que él mismo activó y cuyo resultado marcará la continuidad del jefe del Gobierno. Si la pierde, sobre lo que ahora mismo hay pocas dudas, deberá dimitir y pasar a dirigir el Ejecutivo en funciones mientras el presidente de la República, Emmanuel Macron, busca una solución. Antes de irse, Bayrou lanzó un discurso dramático y grave sobre la deuda pública: “Francia vive una insoportable hemorragia. El destino de sus ciudadanos está amenazado”.

Nunca antes el primer ministro de un Gobierno en minoría se había arriesgado a pronunciar una declaración de política general —sobre los presupuestos y la deuda pública, en este caso— ante diputados cuya mayoría le es notoriamente hostil, con el fin de solicitar su confianza para sacar adelante un presupuesto que incluía un plan de recortes de 44.000 millones de euros. Bayrou respondió a eso nada más empezar su discurso. “El riesgo no era esta moción, sino hacer como si nada, como se ha hecho siempre. No es una cuestión política, es una cuestión histórica. De esas que conciernen a los pueblos y a las naciones”.