La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero en una imagen de archivo. EFE/Kiko Huesca

Eduardo Sobreviela |

Madrid (EFE).- Medida «inédita» y «excepcional», como la ha calificado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, o «trampa» y «chantaje», como la han etiquetado las comunidades del PP, la condonación de 83.252 millones de euros de la deuda autonómica responde a unas cuentas tan complejas como controvertidas.

El principio es claro: «corregir el sobreendeudamiento al que se vieron abocadas» las comunidades autónomas durante la crisis financiera «por la falta de recursos por parte -según enfatiza el ejecutivo actual- del Gobierno de Mariano Rajoy» y así facilitar su vuelta gradual a los mercados para obtener financiación.

Paradójicamente, ya en 2018 el entonces ministro de Hacienda de Rajoy, Cristóbal Montoro, advertía: «Tenemos que ver qué hacemos con la deuda de las comunidades autónomas y, particularmente, qué hacemos con la deuda que las comunidades tienen contraída con el Estado».