El BBVA se ha visto obligado a rehacer las cuentas de la opa sobre el Sabadell por la intervención del Gobierno, que blinda durante tres años (ampliable a dos más) la independencia jurídica, de patrimonio y de gestión de ambas entidades. Por tanto, la entidad que preside Carlos Torres arroja unas nuevas cifras de sinergias de la operación. Las reduce a 235 millones al término de los tres primeros años de blindaje del Gobierno, frente a los 850 millones que esperaba inicialmente.

En este nuevo escenario, el banco admite en el folleto de la opa que no logrará ni un euro en sinergias en el primer año de la operación, en 2026. A partir del 2027, eso sí, elevaría la cifra a 175 millones anuales. En el tercer año, en 2028, añadiría a esos 175 millones otros 60 millones en ahorros de financiación, lo que llevaría la cifra final a 235 millones. Esto es, el 26% de las sinergias totales.

La letra pequeña de las condiciones del Gobierno impide al BBVA fusionar ambas entidades, acometer despidos masivos o cierres de oficinas, las principales palancas con las que esperaba obtener ganancias con la operación. En el folleto el banco explica que espera obtener estas nuevas cifras gracias a la revisión de contratos con los proveedores, negociando acuerdos conjuntos para ambos bancos, así como por mejoras en la productividad de ambas entidades, con la aplicación de herramientas de automatización en determinados procesos o de inteligencia artificial. Finalmente apunta también a cuestiones como la adopción de metodologías avanzada en ESG, ciberseguridad, blochchain o ESG. El banco vasco también afirma que durante estos tres años adelantará costes de reestructuración por 60 millones para medidas en las que incurrirá cuando decaiga la condición del Consejo de Ministros.