El responsable del BBVA en España, Peio Belausteguigoitia, ha asegurado este miércoles que el banco vasco está evaluando la condición adicional que impuso el martes el Gobierno, la obligación de mantener la independencia jurídica, de patrimonio y en la gestión del Sabadell, lo que se traduce en un veto a la fusión, los despidos por causa de la operación o el cierre de oficinas, durante entre tres y cinco años. Preguntado sobre el asunto, el banquero ha aclarado que dentro de este estudio “barajan diversas alternativas”, entre las que también está incluido retirar la opa.
“Estamos valorando la decisión del Gobierno de imponer una condición adicional a la adquisición del Banco Sabadell. Estamos en ese análisis y en próximas fechas se sabrá algo”, ha explicado en los Cursos de Verano organizados por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Menéndez Pelayo, patrocinado por el propio banco.
Ha indicado que este análisis entronca con el “deber fiduciario” de los gestores del banco a sus accionistas. “Nuestro deber es tener todas las alternativas y posibilidades” ha afirmado. Así, ha afirmado que el BBVA tomará una decisión “en breve”, de modo que el proceso no se retrase más.












