El Gobierno de coalición parece haber cumplido los objetivos que se marcó cuando, a finales de 2022, aprobó el nuevo impuesto de solidaridad sobre las grandes fortunas. La medida nació con una intención declarada a los cuatro vientos: anular las bonificaciones autonómicas en el gravamen de siempre, el impuesto de patrimonio. Y los número...
s muestran que lo ha conseguido. La recaudación de este último se disparó en 2023 hasta los 1.970 millones de euros, un 58% más que el año anterior, cuando apenas alcanzó los 1.250 millones. El salto se explica por la reactivación del tributo original en varias comunidades autónomas —que hasta entonces lo mantenían bonificado al 100%— como respuesta a la aparición de la nueva figura estatal. Algunos datos tributarios ya anticipaban las grandes cifras, pero ahora se conoce la radiografía completa. Una de las conclusiones es que se ha disparado el número de ultrarricos que pagan el impuesto.
La estadística, actualizada este martes por la Agencia Tributaria con datos de 2023, los últimos disponibles, confirma el vuelco de un impuesto que siempre ha estado en el centro de la polémica y que ha tenido escaso peso recaudatorio, pero que en aquel ejercicio adquirió un protagonismo inédito. El tributo creado por el Gobierno era prácticamente una copia del original, con una diferencia clave: los ingresos iban a parar a la Hacienda central y no a las comunidades. Ante esa amenaza, muchos territorios optaron por recuperar el impuesto de siempre y quedarse con unos recursos que, de lo contrario, habrían engrosado las arcas del Estado.






